jueves, 2 de noviembre de 2017

Jugamos a ignorarnos, hasta que la vida nos puso de frente

IGNORAR, del verbo "hasta que la vida nos pone de frente." 🎈🎈

Sirva el mensaje para cualquier tipo de relación humana. 

La vida, esa que  dicen que da tantas vueltas.
Esa que te marea cuando pierdes el norte.
La misma que te permite poner cada cosa en su sitio.

Esa vida que dicen que con el tiempo todo se cura. 
No, no ni hablar. 
El tiempo no cura nada.
Somos nosotros los que decidimos curarnos.
Los que decidimos colocar cada cosa en su sitio, en su lugar, en su espacio... 

Es ubicuidad de la trascendencia que damos a cada cosa, a cada persona. 
La vida, esa que nos enseña a priorizar, a reconstruir una vez tras otra la escala de valores.
Nuestros valores en función de nuestras emociones y nuestro aprendizaje.

Tu vida. Ese tiempo en el que vives porque te desvives. 
Ese espacio transitorio de un tiempo caduco.
Esa suma de momentos intangibles que abrazas cuando todos piensan en la suma de lo tangible.

Vivir detrás de la ignorancia... ¡¡qué ilusos!!
Y así, pues no, no ni hablar. 
Así no, y punto.


VIVIR con todas las consecuencias de convertirnos en coleccionistas de historias... nuestras historias. 

Y jugamos a ignorarnos... hasta que la vida nos puso de frente.


miércoles, 1 de noviembre de 2017

VOLAR, DEL VERBO... 🎈 ✈️ 🚀

Hay verbos capaces de cambiar el concepto de las alturas.
Cambiar el concepto de los sueños. 

Sentir que no es necesario estar durmiendo para soñar. 

Que los mejores sueños son los que se viven despierto. 
Que eso que llaman amor llega cuando menos esperas que llegue. Cuando no lo ansías.

Y que tal como llega, se va cuando no cuajan las cosas...
...hasta que te percatas de que deben condensar contigo mismo, antes que con lo ajeno, con lo que no te involucra directamente a ti en su existencia.

Hay verbos que merecen ser reeditados. Y eso, para qué engañarnos, es algo con lo que me apasiona (con)jugar. 

Porque la definición de algunas palabras cambian en función de las circunstancias. 
Cambian en función del entorno.
Cambian porque hay motivos para interpretarlas desde otras perspectivas.

Cambian como el Caleidoscopio que recordamos, aletargado en nuestros recuerdos.
Cambian diciendo lo mismo, pero menos dramático, con más ternura, con más requiebro... con más pasión.

Cambian por el excelso hecho de su naturaleza intangible.
Y porque sí, cambian porque sí, y punto. 


Porque VOLAR, bien podría venir del verbo "no es necesario estar en las nubes para sentir la libertar de soñar." Y ya. 🎈



domingo, 29 de octubre de 2017

Y la vida hizo aquello que sabe hacer tan bien...

Lo tenemos mal entendido. Seguimos ofuscados y confundidos.

Reiteramos nuestra creencia en que el poder del ser humano radica en el odio, incluso en el nuestro propio por una mala gestión del querer(nos). 

Llámalo odio o mala gestión de las emociones focalizadas en el bien colectivo, y en el de uno mismo.

Y en realidad, el verdadero poder del ser humano nace, en su origen, en su génesis, precisamente en la VERDAD.

Navegamos a la deriva en el mal concepto de una fortaleza que ignoramos. Como hojas al viento pensando que la verdad nos debilita. 

Y lo que parece que ignoramos, es que la verdad nos ayuda a ser más resistentes, amalgamada con amor propio y autoestima para convertirnos en resilientes.

La vida hizo eso que sabe hacer tan bien... recordarnos que no se puede morir en vida. 


Que aquello que pensamos que nos deja aletargados, esconde justo lo que nos ayuda a seguir creciendo, seguir evolucionando, seguir mejorando y, lo más importante... seguir viviendo.


viernes, 27 de octubre de 2017

CURIOSIDAD, del verbo... 🎈✨

Dice el dicho que la curiosidad mató al gato. Yo creo que lo hizo más sabio, más audaz, más inquieto y más curioso aún si cabe. 

Entendí que después de descubrir tantos mundos ajenos, era momento de descubrir el mío propio. 
De descubrirme a mi.
De entenderme a mi.
De enfadarme conmigo, también, para conocerme más, y sobre todo, mejor.

De aprender a quererme mejor, porque más es solo un adverbio de cantidad. Y no.  

Entendí que la curiosidad hace de la inquietud por saber, a una persona más sabia, más generosa, más sosegada en conocimiento, pero más hambrienta por seguir aprendiendo.

Entendí que después de tanto tiempo navegando a la deriva, nada fortalece tanto el cerebro humano como la curiosidad.

Esa inquietud por crecer. Pero crecer bien, desde dentro.

CURIOSIDAD, del verbo "seguir descubriendo mundos para encontrar el nuestro." 🌟🌟

Alguien me pidió una vez que hiciera uno de "mis verbos" con la palabra CURIOSIDAD. 


Pues no se me ocurre una metáfora mejor que hablar de DESCUBRIR MUNDOS, y todo lo que ello conlleva. Sobre todo, el nuestro propio. 


domingo, 22 de octubre de 2017

A veces no soltamos. Sencillamente...

Nos ofuscamos. Claro. Nos ofuscamos sin pensar en qué nos ata realmente a algo o a alguien. 

Nos olvidamos de que somos nosotros mismos los únicos que debemos gestionar nuestras emociones. Y claro, así, no. 

Dejamos que los demás gestionen nuestras emociones por nosotros, consciente o inconscientemente. Y claro, así, no.

Pensamos que el mundo se acaba cuando sueltas... o te sueltan. Y claro, así, no. 

Des-ata lo que no te aporta.
Des-ata lo que no te hace feliz.
Des-ata lo que no te deja dormir tranquilo.
Des-ata lo que no te hace crecer.
Des-ata lo que te atormenta.
Des-ata lo que te angustia.
Des-ata lo que no te deja respirar literal... y metafóricamente.
Des-ata lo que no te deja compartir. Ese ni contigo ni sin ti tan tóxico, tan envenenado de muerte en vida.

Qué manía esa, la de pensar que las ataduras son sanas. 

Nos olvidamos de que no sería necesario soltar si gestionáramos las emociones de forma más inteligente. 
Y me incluyo la primera en ese proceso de aprendizaje.


Y es que a veces, no sueltas. Sencillamente te percatas de que nada te ataba.