lunes, 11 de septiembre de 2017

ESA DIFERENCIA LLAMADA DEMOSTRACIÓN 💙

Y nos ofuscamos en las palabras. En esos escritos excelsos que enamoran el oído, la vista y las circunstancias. Las circunstancias de las entrañas, claro.

Esos suspiros remendados por unos “te quiero” que llenan momentáneamente. Que apabullan con el tiempo de la sequía como el agua de la deforestación. Carente de su existencia.

Pero claro, en los momentos arcaicos de la desesperación todo el mundo quiere, incluso sin querer. 
Y claro, así, no. 
No y punto. 
No nunca. 
No y ya.

Qué manía esa, la de querer mucho pero querer a medias. 
No hay que aprender a querer tanto, si no mejor. 
Quiere menos, de verdad.
No te llenes la boca de tantos “te quiero”. 
En serio, no quieras tanto, pero quiere bien. 
Quiere de verdad.
De verdad.
Quiere.
Quiere bien.

Porque todo es mucho más sencillo cuando entendemos que la diferencia entre decir “te quiero” y querer, se llama DEMOSTRACIÓN. 
Y claro, así, sí… 
Así siempre. 

Sí, siempre.


domingo, 3 de septiembre de 2017

Sonrisa perenne hasta cuando bailo con mis demonios

Querida vida. Si ayer te enseñaba a sonreír, hoy te juro y perjuro que mantendré la sonrisa perenne hasta cuando baile con mis demonios.

Que los miedos entiendan que no me río de ellos, si no con ellos. 

Que hay que hacer las cosas con pasión hasta cuando estás en el suelo. Besando el lodo, oliendo el fracaso hecho experiencia. Acariciando eso que llaman aprendizaje. De eso va la vida. Y ya. Y punto.

Que todo recuerdo arcaico que nos dio oscuridad se marchita cuando sonreímos, cuando acumulamos emociones y experiencias a través de nuestra existencia. De eso va la vida. Sí. 

Esos pequeños e inverosímiles momentos que hacen grande nuestra vida. Así, sin más... pero sin menos también (y tampoco).

Que nada es eterno. Las estrellas ya lo dijeron, los fugaces somos nosotros. Y aquí andamos, como si la vida nunca nos hubiera golpeado, sonriendo hasta cuando bailamos con nuestros demonios.

Esos miedos hechos palpables. Miedos mal entendidos, mal comprendidos, mal gestionados. A los miedos no hay que temerlos ni eliminarlos. Hay que comprenderlos para vivir en simbiosis con ellos.

Aprende a quererte, de verdad, aunque sea un poquito cada día. Quiére(TE)me, así, con TE de TÚ, de TI, de Amor Propio, de Autoestima. 


Con TE de Te Emociono porque ME emociono.


lunes, 28 de agosto de 2017

PERSONAS SERENDIPIA. Personas regalo

No es solo mi marca personal. No es solo una de las tantas palabras que llevo tatuadas en mi piel. No es solo el nombre de mi blog profesional. 

No es solo una palabra que se ha puesto de moda. No es solo eso… es más. Serendipia es todo. Sí, TODO.

Y con todo me refiero a que todos somos Serendipia. He llegado a la conclusión que somos Personas Serendipia. Y así nos he bautizado. Siempre somos el encuentro fortuito de alguien mientras buscaba otra cosa. O sin buscar.

Las redes sociales nos han permitido ser personas Serendipia para muchas otras tantas que nos han encontrado sin pretenderlo, sin preveerlo. Sin buscarnos. 

Personas que son regalo. Como esas caricias donde uno podría quedarse a vivir aunque fuera un breve tiempo caduco. 

Me siento afortunada. Estoy rodeada de personas Serendipia. Personas regalo. Personas que hacen que mi vida tenga más sentido que si no formaran parte de ella, de mi existencia.

Personas que hacen que Serendipia tenga más valor en mi vida. Más aún si cabe del valor diario que ésta conlleva.

Y sonrío. Sonrío cuando me mandáis enlaces con imágenes de productos con la palabra regalo, con Serendipia, porque os ha recordado a mi. 

Sonrío cuando veis anuncios en la televisión donde sale la palabra Serendipia y me escribís privados para decirme que os habéis acordado de mi. Sí, sonrío cada vez que hacéis esto y más, que es muy a menudo.

Sonrío porque no sois conscientes de que todos vosotros sois parte de mi Serendipia. La que tiene que agradeceros soy yo a vosotros, no vosotros a mi. 


Gracias de corazón a todas esas Personas Serendipia que lográis que, una parte de mi, alcance ser quién soy. Sí, GRACIAS. 


SERENDIPIA, del verbo "gracias por aparecer en mi vida sin pedirlo. Sin preveerlo." Porque claro, así, sí. Sin dudarlo. Sin titubear. Sin pensarlo. Sin... con TODO. 


sábado, 26 de agosto de 2017

PALABRAS PARA NO OLVIDAR

La vida, esa suma de ✳️ SONRISAS, risas y carcajadas. De silencios compartidos con otros… y contigo mismo, claro. Estos últimos que tantísimo nos hacen aprender a ser mejores. Mejores con nosotros para serlo con los demás.

He aprendido a no juzgar sin saber, e incluso sabiendo, he aprendido a ser tolerante. Aunque deba mejorar lo presente, seguro.

✳️ TOLERANCIA, preciosa palabra que no implica estar de acuerdo con las ideas u opiniones de los demás, si no respetarlas. El respeto, ay, el respeto… 

✳️ RESPETAR, otra preciosa palabra que hemos distorsionado para convertirla en algo mundano, frívolo… secular. Ya no respetamos, ni el hecho ni la acción, ni el concepto del propio verbo.

He aprendido que la ✳️ AMISTAD, igual que la confianza, ni se regala ni se da. Se gana. Pero que incluso la amistad verdadera es capaz de romperse por situaciones que creemos que son más fuertes que nosotros. Qué ilusos somos. Nada es más fuerte que nuestras ✳️ DECISIONES.

En realidad, somos la suma de nuestras decisiones y nuestras no decisiones. Las segundas ya lo son en si mismas a partir del momento que decidimos no decidir. Sí, decidir NO DECIDIR.

He aprendido que las emociones que se generan en el cerebro, es decir, todas, afectan en demasía y de forma complicada al corazón. 

✳️ COMPLICARSE, otro verbo que se ha hospedado en nuestras vidas como los parásitos que absorben la energía. 

Dice la ✳️ VIDA que no es necesario que nos la compliquemos, que ella solita lo hace maravillosamente.

He llegado a la conclusión de la no conclusión con el ✳️ AMOR. Concepto tan sumamente amplio que no me fío en absoluto de aquellos que dicen conocerlo bien. Todos hemos vivido ese sentimiento en nuestra piel. Lo hemos disfrutado, sufrido, marchitado. Hemos aprendido de él, crecido con él, mejorado con él… 

Somos la suma de nuestras ✳️ EMOCIONES y sentimientos. La suma de nuestras decisiones. La suma de nuestras sonrisas… y de nuestras lágrimas, por supuesto, que también hacen ser quienes somos. 

Estamos hechos de ✳️ HISTORIAS, de momentos y experiencias llamadas vida. Y claro, así, pues sí. Sí cada momento. Sí cada día. Sí siempre. Sí, SIEMPRE.



viernes, 25 de agosto de 2017

EDICIÓN LIMITADA. Sí, tú mismo.

Qué manía esa, querer ser alguien que admiramos o pensamos, erróneamente, que es mejor que nosotros. Cuando deberíamos empezar por entender que somos una EDICIÓN LIMITADA. 

Sí, la nuestra, edición limitada de nosotros mismos, claro. Y así, sí. Sí siempre. Hasta el fin de nuestra existencia.

Limitada, sinónimo de ÚNICO, del verbo "voy a aprender a quererme bien, para llegar a quererme mejor y no necesitar ser nadie que no sea yo mismo."

Cuán difícil nos lo pone la sociedad que intenta marchitarnos la conciencia y la esencia de lo que somos. 

Cuán difícil nos lo ponen ciertas personas tóxicas que nos consumen el alma escudriñada para mal. Negando la evidencia de una verdad absoluta equivocada llamada dependencia.

Nadie es dueño de tu vida, y menos aún de lo que eres, de quién eres, de cómo eres, de tu esencia... de ti.

Y nos ofuscamos entre lamentos de lo que especulamos sobre un futuro incierto. Hasta que discernimos que es el aquí y ahora. Que hay que vivir, y que sea lo que tenga que ser. 


Cuán fácil es, entonces, comprender que si es contigo, sí. Sí siempre. Contigo mismo, claro. Para que luego pueda(s) ser con los demás.